La nariz es una de las estructuras más prominentes del rostro, y también una de las más vulnerables a los traumatismos. Una fractura nasal puede parecer, en principio, solo un golpe fuerte, pero si no se atiende correctamente, puede dejar secuelas tanto estéticas como funcionales. En este artículo te explicaré todo lo que necesitas saber sobre la fractura de nariz: cómo reconocerla, qué hacer y cuándo acudir con un especialista.
¿Qué es una fractura nasal?
Una fractura nasal es la ruptura de uno o varios de los huesos que conforman el puente de la nariz. Es una de las fracturas faciales más comunes, y puede ocurrir por caídas, accidentes automovilísticos, lesiones deportivas o agresiones físicas.
Aunque muchas personas minimizan este tipo de lesión, es importante entender que una fractura nasal mal tratada puede afectar tu respiración, causar deformidades visibles o aumentar el riesgo de infecciones y sinusitis.
Síntomas de una fractura de nariz
Identificar una fractura nasal puede ser sencillo en algunos casos y más complicado en otros, dependiendo de la intensidad del golpe y la reacción del cuerpo. Estos son algunos de los síntomas más comunes:
Dolor intenso en la nariz, especialmente al tocarla
Inflamación inmediata alrededor del puente nasal
Hematomas alrededor de los ojos (ojos morados)
Hemorragia nasal
Dificultad para respirar por una o ambas fosas nasales
Deformidad visible (nariz torcida o hundida)
Sonido de crujido al mover la nariz
Secreción nasal clara (en casos más graves, puede haber salida de líquido cefalorraquídeo)
Si experimentas varios de estos síntomas tras un golpe en la nariz, lo más recomendable es acudir a valoración médica lo antes posible.
¿Cómo se diagnostica?
Como especialista en nariz, lo primero que realizo es una exploración física detallada para evaluar la simetría, el nivel de desviación y la permeabilidad nasal. En algunos casos es necesario esperar unos días a que baje la inflamación para valorar adecuadamente.
En ciertas situaciones, también puede ser necesario realizar estudios de imagen, como una radiografía o una tomografía computarizada (TAC), especialmente si hay sospecha de fracturas más complejas o afectación de otras estructuras faciales.
¿Qué hacer si sospechas que tienes una fractura nasal?
Ante un golpe fuerte en la nariz, sigue estas recomendaciones iniciales:
No te alarmes, pero actúa con rapidez. Aplica hielo en la zona afectada durante 15 a 20 minutos cada hora para reducir la hinchazón.
Mantén la cabeza elevada. Esto ayuda a disminuir el sangrado y la inflamación.
No te suenes la nariz. Podrías empeorar el daño o provocar una hemorragia.
Evita manipular la zona. Mover la nariz para “acomodarla” puede empeorar la fractura.
Acude con un especialista en nariz. Lo más importante es recibir una valoración médica en las primeras 72 horas.
Tratamiento: ¿siempre se requiere cirugía?
No todas las fracturas nasales requieren cirugía, pero el tratamiento dependerá del tipo de fractura, su desplazamiento y los síntomas asociados.
Tratamiento no quirúrgico
Si la fractura es leve y los huesos no están desplazados, puede optarse por un manejo conservador: control del dolor, reducción de la inflamación y seguimiento médico. En algunos casos, basta con mantener reposo y evitar actividades físicas que puedan volver a lesionar la nariz.
Reducción cerrada
Cuando los huesos están desplazados pero el tratamiento se realiza en los primeros 7 a 10 días, es posible “acomodar” la nariz manualmente bajo anestesia local o general. Este procedimiento se llama reducción cerrada y puede restaurar tanto la forma como la función nasal sin necesidad de una cirugía mayor.
Cirugía (septorrinoplastia)
Si la fractura no fue tratada a tiempo o generó una desviación importante del tabique nasal, puede ser necesaria una cirugía reconstructiva o funcional. Esta cirugía puede incluir la septoplastia (corrección del tabique) o la rinoplastia funcional o estética, dependiendo del caso.
En mi práctica, me enfoco en lograr resultados funcionales y estéticos, ya que muchas personas aprovechan esta intervención para corregir tanto la respiración como la apariencia de la nariz.
¿Qué pasa si no se trata?
Ignorar una fractura nasal puede traer varias consecuencias a mediano y largo plazo:
Obstrucción nasal crónica: dificultad para respirar adecuadamente.
Deformidad nasal permanente: la nariz puede quedar torcida o con hundimientos.
Sinusitis recurrente: debido a una mala ventilación de los senos paranasales.
Ronquidos y apnea del sueño: por desviación del tabique nasal.
Problemas de autoestima: por alteraciones visibles en el rostro.
Por eso, siempre recomiendo acudir a valoración médica en cuanto sea posible, incluso si ya pasaron varias semanas desde la lesión.
¿Cuándo acudir con un especialista en nariz?
Debes acudir con un otorrinolaringólogo o especialista en nariz si:
Sufriste un golpe en la nariz y tienes inflamación, dolor o sangrado.
Notas que tu nariz quedó desviada o deformada.
Presentas dificultad para respirar después del trauma.
El sangrado nasal no cede o se repite constantemente.
Han pasado varios días y la inflamación persiste.
Sientes inseguridad por el cambio estético de tu nariz.
En Toluca, cuento con amplia experiencia en el diagnóstico y tratamiento de fracturas nasales, ofreciendo soluciones integrales que consideran tanto la función respiratoria como la armonía facial.
Conclusión
Una fractura de nariz no es solo un tema estético: puede afectar tu salud respiratoria, tu descanso y tu calidad de vida. Si recibiste un golpe en la nariz o sospechas que algo no está bien, no lo dejes pasar.
La atención oportuna hace la diferencia entre una recuperación sencilla y complicaciones permanentes.